
Los dibujos de Alberto Cruz son la mas clara manifestación de sus ideales radicales sobre educación y su colorida estética que también plasmó en su obra arquitectónica. Su capacidad de observación tanto al trazo como en la palabra, la plasmo en sus más de dos mil cuadernos y múltiples formatos de dibujos.
Hay una vocación en Alberto de dispersar sus ideas, de que estas continúen. Este don de arquitectura está en la manera de entender la vida a través de actos, no estáticos, sino que continuos. Los dibujos de Alberto Cruz fueron creados con esta secuencia, material y temporal, para ser participados. Sus ideas para ser diseminadas. Sus construcciones para no ser concluidas.
