
En la actualidad más de la mitad de los habitantes de nuestro planeta son urbanos, en un proceso de crecimiento sostenido que se ha mantenido en las ciudades y se ha concretado en su expansión. Se pronostica que este fenómeno va a ser mayor en los subsiguientes años por algunas causas entre ellas la acumulación de capitales, servicios, equipamientos e infraestructuras, lo que ha generado el concepto de que la ciudad es un lugar de «oportunidades».
Ante estos hechos, las ciudades están obligadas a buscar soluciones que garanticen las actividades diarias, sobre todo, en lo referente a la producción de bienes y servicios, y a la energía que ello va a requerir.
Los autores de este estudio se refieren a las ciudades como «metabolismos urbanos» que requieren de energía que las mueva, más aún cuando siempre están en expansión. También ponen al lector a reflexionar sobre las formas de abastecimiento de estas energías y sus problemas en la depredación de los recursos naturales. Se enfatiza en que al momento no existe una posibilidad real de un alto aprovechamiento de los recursos renovables.



