
Destacar la labor de Alberto Campo Baeza no es solo un acto de reconocimiento a la calidad de su trabajo profesional, sino también de justicia ante su abnegación en los distintos ámbitos de la disciplina, particularmente en la docencia. En ese sentido, este no es un libro para mostrar sus proyectos y sus obras, sino más bien para compartir una serie de reflexiones y algunas de sus enseñanzas. Es una modesta mirada personal cargada de registros, experiencias y datos que he venido almacenando de manera acuciosa a lo largo de estos años.





