
El simple hecho de colocar la palabra "Smart" a algún término arquitectónico, tecnológico o de cualquier otro tipo, parece convertir a éste en novedoso o futurista. Algunos ejemplos como Smart City, Smart Industry o Smart Commerce nos muestran cómo el adjetivo "Smart" empieza a ser más común de lo que creemos y, es más, ya no nos suena tan extraño. Pues bien, Smart Building también es un concepto novedoso y utilizado en el mundo de la arquitectura actual. Lo complicado, como sucede con todo término ambiguo e innovador, es encontrar una definición clara sobre él. Ya hay muchísimos escritos al respecto y no encontraremos una definición 100% clara, pero podríamos definir al Smart Building como: "Aquella construcción que busca la plena eficiencia energética en su uso, consiguiendo este objetivo mediante una gestión y un control integrado y automatizado de todos sus sistemas".
Sabiendo que los edificios inteligentes están enfocados a la búsqueda de la eficiencia energética, qué mejor manera de proyectar estos edificios que la metodología BIM. La aparición de esta nueva forma de trabajo, paralelamente a la investigación y evolución de los edificios inteligentes, ha hecho que se dé un paso de gigante hacia la implantación de las construcciones eficientes e inteligentes. Cuando hablamos de metodología BIM, ya hemos visto en anteriores artículos, que hablamos de diferentes fases de los modelos: planificación, diseño, construcción, operación y mantenimiento. En el caso de las Smarts Buildings estas etapas se están simplificando a apenas dos: Fase Virtual y Fase Real.
