La meta de Vancouver para 2040 es que la energía que abastezcan distintos sistemas de la ciudad como la calefacción y el transporte público proven de fuentes limpias.
Como parte de esta meta existe un objetivo previo enfocado en la movilidad urbana programado para 2020 que consiste en que un 50% de los viajes se realicen a pie, en bicicleta o en transporte público.
