

Descripción enviada por el equipo del proyecto. Cuando el proyecto dio inicio, esta casa de 105 años de antigüedad, en un estrecho lote de 7,6 metros de ancho, era un refugio sin calefacción, descuidado, para un ocupante de edad avanzada. Estaba llena de ratas y casi se inclinaba hacia los lados. Los nuevos dueños se reunieron con D'Arcy Jones en la calle en una casa abierta de bienes raíces, cuando estaban considerando comprarla como una nueva oficina para su práctica. El costo de restaurar la casa parecía demasiado alto, así que D'Arcy se negó a hacer una oferta en la propiedad. Pocos días después los nuevos propietarios lo localizaron a través de la web, y le preguntaron si su oficina podría modernizar la casa. Los arquitectos se arremangaron las mangas, comieron sus palabras y se pusieron a trabajar.













