

Descripción enviada por el equipo del proyecto. La historia que narra Agemar es una de apertura al horizonte, fluidez, continuidades, blancura y una composición de luces y sombras. Atenas, por el contrario, es densa, variada y contradictoria. Agemar no es un edificio corporativo convencional. Es más bien una "casa" para uno de los grupos marítimos más grandes del mundo; una casa bastante grande, cabe señalar. En todo proyecto existe un momento mágico que transforma la mirada y permite que emerja la idea. Ese es el instante que genera la historia que el proyecto ha de contar. Para este caso, el momento ocurrió cuando, al estar de pie en el simulador del puente de mando, la arquitecta tuvo la sensación de que un viaje por mar tiene que ver con un destino, es decir, con un horizonte y un rumbo. De este modo, la proximidad al mar y la naturaleza marítima del cliente se fusionaron con la experiencia personal de la profesional.

























