
La palabra deck surgió en el idioma inglés para designar la cubierta de los barcos. Hoy en día, adoptamos el término para referirnos a las superficies formadas por tablas de madera en áreas exteriores, que pueden o no rodear piscinas, jacuzzis y ofurós. Las soluciones pueden ser sumamente variadas, a tal punto que ha surgido una nueva modalidad en el mercado que se perfila como una posible tendencia: el deck húmedo.
El deck húmedo proporciona un espacio para relajarse, tomar el sol o, incluso, jugar dentro de la piscina. Se trata de una zona más llana, de entre 10 y 30 cm de profundidad —de manera que las personas se mojen al menos los pies—, donde es posible colocar sillas, reposeras, mesitas y sombrillas. La superficie destinada a este espacio depende de cuántas personas utilizarán la piscina, por lo que vale la pena realizar un estudio según su uso, ya sea residencial o público (como en un club o condominio). Además, su estética se puede potenciar con fuentes, cascadas, chorros de agua o mediante un diseño de iluminación que haga el espacio aún más atractivo durante la noche.





