
Las recientes inundaciones causaron estragos en Libia, dañando infraestructuras clave y cobrando la vida de más de seis mil personas. Por su parte, los incendios forestales en Canadá calcinaron 18,5 millones de hectáreas, una superficie equivalente al tamaño de Siria. Asimismo, septiembre de 2023 registró récords de calor sorprendentes que alarmaron a la comunidad científica climática.
Los fenómenos registrados a lo largo de los últimos meses refuerzan la urgencia de que los países rectifiquen el rumbo en la lucha contra el cambio climático. En este sentido, la próxima conferencia climática de la ONU (COP28), que se celebrará en Dubái, se presenta como una oportunidad crucial para lograrlo.






