
Un estudio reciente de Nature advierte que la contaminación del agua podría provocar una crisis de abastecimiento hídrico hacia finales del siglo XXI. La calidad del agua será, especialmente, peor en partes de América del Sur, África subsahariana y el sudeste asiático, regiones que ya son vulnerables. Revertir este escenario exigirá que las autoridades gubernamentales prioricen el desarrollo sostenible. En este sentido, las soluciones basadas en la naturaleza, como los jardines filtrantes, podrían volverse cada vez más comunes.






