
El boceto siempre ha sido una parte esencial del proceso creativo en la arquitectura. Un claro ejemplo de esto es el arquitecto I.M. Pei, quien esbozó el diseño preliminar para el Ala Este de la Galería Nacional de Arte en una servilleta de cóctel.
Los bocetos arquitectónicos contemporáneos combinan la intención de diseño con datos y restricciones. El boceto gana definición a medida que los diferentes actores del proyecto añaden capas de información. Hoy en día, los y las arquitectas utilizan herramientas tanto táctiles como digitales para bocetar. El dilema siempre ha sido tener que elegir entre la flexibilidad que ofrecen los modeladores de forma libre o la riqueza de datos que aportan las herramientas BIM.
En este contexto, Snaptrude, una plataforma de diseño conceptual 3D basada en la nube, desempeña un papel fundamental. Su conjunto intuitivo de herramientas permite a los y las usuarias bocetar "espacios" para luego esculpirlos, dividirlos y organizarlos en "edificios". La plataforma predefine atributos funcionales para los distintos tipos de espacios y calcula automáticamente datos del proyecto como superficies, costos y rendimiento climático. Esto significa que los bocetos ya cuentan con una gran cantidad de datos desde su creación: el modelo BIM se genera, mantiene y modifica en segundo plano, mientras se diseña mediante intuitivas herramientas de empujar y tirar (push-pull).
