
En la encrucijada, tres mujeres con sus historias y ancestralidades buscan vencer la demanda con un *padê* necesario: la construcción de una narrativa que intenta expurgar de los escombros epistémicos algunas preguntas nacidas al observar cómo reaccionaron ciertas personas ante el hecho de que un "favelado elegante" recibiera un premio internacional. El caso es el premio en la categoría "Casas" del galardón internacional de arquitectura Building of the Year 2023 de ArchDaily, otorgado al "Barraco do Kdu", una casa que expresa planificación, diseño, concreto expuesto, ladrillo a la vista, belleza, poesía, pero... Desde su concepción, se trata de una casa "fuera de lugar", lo cual generó incomodidad. En este texto abordamos los (in)cómodos y las materialidades; las disputas de narrativas; lo que está "fuera de lugar" y quién lo clasifica; el territorio; el diseño; la estética; los balanceos (*gingas*); la desautorización del discurso sobre uno mismo y otros cruces.
La urdimbre sigue una estructura de preguntas surgidas a partir de lo que absorbimos, deglutimos y ahora devolvemos reorganizado al mundo. Habrá quienes digan que estamos elaborando un ensayo con la poética de la deconstrucción derridiana o la rizomática deleuziana; sin embargo, nos atrae más la idea de tejer una escritura informada por la “pedagogía de la encrucijada” (Rufino, 2019). En medio de la encrucijada: un premio de arquitectura y, a su alrededor, todo un movimiento que desborda el campo y es leído como "valor-noticia" que, en las disputas narrativas dentro de la economía de la atención, sigue la receta de "personaje y lugar" para dar pie a hablar sobre quién es esa figura pública que (aún) vive en la favela y su casa. Evitando esto y reivindicando el “derecho a la opacidad” para quien ya ha sido demasiado expuesto, invocamos a Glissant y dejamos al "favelado elegante" allá en su casa premiada, siguiendo con su vida.
Para dar inicio, comenzamos por el territorio: una favela. En los meandros de los procesos de (re)construcción de los regímenes de representación, sobre la favela pesa el imaginario de ser un "territorio peligroso", un "lugar violento y de violencias", un "sitio de degradación moral" y de "marginalidad", un "territorio de la pobreza". Los efectos de esta territorialización sociodiscursiva son materiales y reales. Es decir, se opera sobre la favela partiendo del supuesto de que allí la violencia se espacializa (Machado da Silva, 2008).







