
Muchas ciudades alrededor del mundo tienen graves problemas de acceso a la vivienda. Uno de los motivos son las regulaciones de zonificación altamente restrictivas. La zonificación —las reglas que determinam qué se puede construir en cada lote— fue diseñada inicialmente para controlar problemas urbanos como el congestionamiento, la contaminación y el sombreado.
Con el tiempo, sin embargo, quienes planificaban llegaron a acuerdos con los propietarios y propietarias de inmuebles para endurecer las reglas. A las y los profesionales de la planificación no les agradaba la densidad urbana y les complació reducirla. Por su parte, los propietarios y propietarias notaron que códigos más estrictos podían preservar el valor de sus inmuebles y excluir de sus vecindarios a las personas de bajos recursos y a las minorías.









