
Con el agravamiento de la emergencia climática a escala global, un contingente cada vez mayor de personas se ve obligado a abandonar sus hogares debido a catástrofes naturales, sequías y otros fenómenos meteorológicos. Estas personas desplazadas suelen ser denominadas "refugiados climáticos". Esta crisis humanitaria exige una acción inmediata, pero antes es necesario comprender quiénes son estas personas y de qué manera la comunidad internacional puede abordar adecuadamente esta problemática creciente.
La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) define a los "refugiados" como aquellas personas que han escapado de situaciones de guerra, violencia, conflicto o persecución, cruzando fronteras internacionales en busca de seguridad en otro país. De acuerdo con la Convención de Ginebra de 1951, una persona en situación de refugio se define como "alguien que no puede o no desea regresar a su país de origen debido a un fundado temor de persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opinión política".





