
Los proyectos estructurales tienen como premisa garantizar la estabilidad de la construcción propuesta a partir de los materiales y las técnicas constructivas elegidos. Para ello, deben tener en cuenta en sus cálculos diferentes tipos de acciones, como el peso del propio material, el uso y la forma de ocupación de la edificación, las cuales pueden clasificarse como variables o permanentes.
Una etapa fundamental en el diseño de un edificio es el cálculo estructural. El proyecto de arquitectura define la base sobre la cual la ingeniería civil trabajará para determinar los elementos constructivos necesarios para estructurar y garantizar la estabilidad de la edificación. Para ello, se consideran diversas acciones diferentes, que recientemente fueron revisadas y reorganizadas en la NBR 6120 de 2019. La última versión de la norma databa de 1980 y presentaba vacíos importantes causados por las transformaciones en nuestros hábitos de vida en los últimos años.



