
Existen diversas tecnologías constructivas para configurar el sistema estructural de un edificio. A partir de la década de 1960, se volvió cada vez más común la adopción de técnicas que permitían la interacción entre diferentes materiales, lo que no solo diversificó el lenguaje del proyecto, sino que también buscó aprovechar las principales ventajas de cada elemento para enfrentar determinadas situaciones. Así, con el paso de los años, se han multiplicado los ejemplos que combinan concreto, madera, piedra o acero.
Combinar estructuras ofrece distintos beneficios para la obra: facilita su ejecución, reduce las secciones de los elementos estructurales, mejora la resistencia al fuego y la rigidez, y disminuye su peso, costo y cantidad de residuos. Estas características también pueden convertirse en importantes aliadas al momento de pensar la estética del proyecto. Para ilustrar estos aspectos, seleccionamos seis casas brasileñas contemporáneas que adoptan las estructuras mixtas como solución.



















