
El diseño de iluminación natural es un aspecto esencial para crear edificios más luminosos y saludables para todas las personas. Dado que la luz natural posee una capacidad única para moldear la experiencia de un espacio, es fundamental que los/las arquitectos/as y diseñadores/as la tengan en cuenta para construir edificios más saludables y sostenibles. Un buen diseño de iluminación natural puede mejorar la salud, el estado de ánimo, las capacidades cognitivas y la productividad de quienes ocupan hogares, escuelas o lugares de trabajo, al tiempo que reduce el consumo energético del edificio.
A continuación, analizamos algunos factores clave que pueden influir en la disponibilidad de luz natural en los edificios y cómo considerarlos en su próximo proyecto.
Clima y latitud
