
A finales del siglo XIX surgía el skate en los Estados Unidos. Patentado oficialmente en 1936, este deporte ya ha enfrentado diversos prejuicios, pero, al igual que las dinámicas social y urbana de las que forma parte, ha perdurado para demostrar que su vivencia va mucho más allá de las visiones conservadoras, aportando una nueva forma de experimentar la ciudad al ensayar movimientos del propio cuerpo frente al diseño urbano o arquitectónico.




















