
El piso es una de las mayores superficies de un espacio y, por lo tanto, su elección involucra diversos criterios relacionados tanto con aspectos estéticos y de identidad visual, como con cuestiones técnicas de resistencia y mantenimiento. Es habitual utilizar pisos diferentes para áreas con funciones distintas, y muchas veces esta transición no está delimitada por muros ni puertas. A continuación, presentamos algunos consejos para realizar esta transición de manera armoniosa cuando no existe un límite físico entre los pisos.
Por lo general, estamos habituados a utilizar pisos diferentes para delimitar áreas com usos distintos: la cocina y el comedor, la sala de estar y la terraza, o bien la sala de estar y el pasillo, por ejemplo. Esta delimitación casi siempre viene acompañada de muros y puertas que definen el límite de cada actividad y también de cada pavimento; por lo tanto, en cada ambiente se da el tratamiento adecuado al tipo de piso instalado.
















