
Las edificaciones inteligentes están cada vez más presentes en el debate actual. Para su desarrollo, se han diseñado diversos materiales que responden a objetivos específicos durante su vida útil, sin necesidad de ser operados por personas o equipos. El automantenimiento, la purificación del aire, el confort espacial y la eficiencia energética son solo algunos de los beneficios que se pueden lograr al implementarlos.
Antes de presentar algunos ejemplos, es importante señalar que la mayoría de estos materiales se encuentran en fase de desarrollo e involucran tecnología de punta, lo que puede elevar sus costos y limitar su presencia en el mercado. No obstante, dada la demanda y la necesidad de soluciones más sostenibles frente a la crisis climática, es probable que estos productos se sigan desarrollando y perfeccionando en los próximos años hasta volverse más accesibles. A continuación, presentamos algunos de ellos.






