
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de este año, la COP27, tiene lugar en un contexto marcado por diversas crisis globales.
Los múltiples efectos desencadenados por el COVID-19 y la invasión rusa de Ucrania han llevado los precios de la energía a máximos históricos. Al mismo tiempo, desastres climáticos sin precedentes provocan estragos devastadores y generalizados. Niveles históricos de lluvias, calor, sequías, incendios y tormentas están azotando prácticamente a todo el mundo.




