
“En los últimos años, el confinamiento en nuestros hogares ha sido cada vez mayor”, señala la especialista en salud y emprendimiento Enitor Joiner. “Esto nos ha vuelto más conscientes de las comodidades e incomodidades de nuestro entorno habitacional inmediato. Por ejemplo, permanecer inmóviles por períodos prolongados al trabajar desde casa provoca molestias físicas como las lesiones por esfuerzo repetitivo (LER). Un entorno de vida deficiente también puede generar estrés y desafíos de salud mental. La soledad es un problema creciente en la sociedad, y la falta de conocimiento general sobre hábitos de vida saludables ha propiciado un incremento de diversas enfermedades. Con esto en mente, junto con la oficina Marc Koehler Architects nos pusimos a trabajar haciéndonos una pregunta: ¿cómo podemos crear un entorno residencial agradable que contribuya de manera automática a un estilo de vida saludable?”






