
El último año puso de relieve la emergencia climática y la injusticia racial. La preocupación por el estado del medio ambiente nunca ha sido tan significativa. Gracias al movimiento Black Lives Matter (Las Vidas Negras Importan) y a otros colectivos relacionados que exigen justicia, voces que fueron trágicamente marginadas durante mucho tiempo finalmente están siendo escuchadas. No obstante, algunas de las personas activistas más fervientes aún consideran estas luchas como causas separadas.
Al igual que la relación entre el tabaco y el cáncer de pulmón, o el consumo excesivo de alcohol y la resaca, la injusticia racial y el legado del colonialismo están vinculados de manera indisoluble al cambio climático. Los países más ricos del mundo hoy en día no son aquellos que poseen los recursos naturales más valiosos, sino los que han saqueado implacablemente los recursos de otros.







