
Ante el incremento de los eventos climáticos extremos causados por el cambio climático, la arquitectura sostenible adquiere una relevancia cada vez mayor. Al fin y al cabo, para mitigar el impacto del cambio climático, la Agencia Internacional de la Energía ha recomendado que las industrias aspiren a un sistema de energía de cero emisiones netas. Para el sector de la construcción, esto implica trabajar para mitigar 11.4 Gt de emisiones de CO2.
Para contribuir a este objetivo, los/las arquitectos/as deben asegurarse de que sus especificaciones de diseño sean sostenibles. Las membranas externas, por ejemplo, suelen ser el método de impermeabilización de referencia; sin embargo, conllevan múltiples riesgos, entre ellos una alta frecuencia de fallas, y no son respetuosas con el medio ambiente. En definitiva, se requiere una mejor alternativa.
Es hora de salir de la zona de confort
