
Desde el comienzo de la pandemia de Covid-19, la bicicleta se ha convertido en una alternativa aún más popular, resiliente y confiable para los desplazamientos cotidianos, y las ciclovías temporales (o pop-up) son cada vez más comunes en las grandes ciudades de todo el mundo. Entre marzo y julio de 2020, 394 ciudades, estados y países reasignaron espacios de las calles para que las personas pudieran caminar y pedalear con mayor facilidad, eficiencia y seguridad.
En París, por ejemplo, se rediseñaron las calles para incluir infraestructura ciclista a una escala sin precedentes, con planes para construir más de 650 kilómetros de nuevas rutas.








