
Este artículo fue publicado originalmente en Common Edge.
Mi madre es psicóloga, así que en mi familia hablamos mucho sobre las emociones. Para ser más precisos, debatimos sobre la experiencia de la emoción porque, como le gusta recordarnos a mis hermanas y a mí, «no pensamos nuestros sentimientos: los sentimos en el cuerpo». Según ella, es precisamente esta experiencia emocional la que dota a nuestras vidas de un sentido de significado y vitalidad. Por lo tanto, su trabajo no se centra en la comprensión intelectual o en teorías abstractas, sino en ofrecer a sus pacientes una nueva forma de experimentarse a sí mismos en el mundo.

