
En los últimos años ha aumentado el reconocimiento de la arquitectura como un esfuerzo colectivo, así como la valoración de las distintas disciplinas que participan en el proceso de diseño. Detrás de cada edificio extraordinario, la ingeniería estructural desempeña un papel esencial para materializar la visión arquitectónica. Este artículo destaca las contribuciones pasadas y presentes de la ingeniería al entorno construido, a aquellas figuras que han permanecido a la sombra de los/las arquitectos/as al plasmar su intención de diseño, y la colaboración actual entre ingenieros/as y arquitectos/as.








