
Es prácticamente imposible dedicarse al urbanismo o interesarse por los asuntos de las ciudades sin haber oído hablar —y mucho— sobre el movimiento de las "Ciudades Inteligentes" ("Smart Cities"). La premisa es que no hay problema en las ciudades que el uso de datos (especialmente el big data) o la tecnología no puedan resolver. El resultado ha sido una serie de afirmaciones sobre cómo es posible solucionar problemas tan complejos como la vivienda, el tráfico y la desigualdad mediante la simple creación de modelos más elaborados basados en big data o la implementación de nuevas tecnologías.






