
Las cubiertas suelen desempeñar un papel importante en la identidad de un proyecto. Más allá del aspecto estético, tienen un rol fundamental en la protección y el cerramiento del edificio. Entre los tipos de cubierta existentes, los techos inclinados son los más comunes en viviendas y edificios de gran parte del mundo; por lo tanto, es necesario garantizar que cumplan con los parámetros establecidos en las normas técnicas.
Se denominan cubiertas a aquellas estructuras que cierran la parte superior de los edificios, protegiendo el interior de las inclemencias climáticas, como la lluvia, el viento y la radiación solar. Estas pueden adoptar diversos formatos e incluso incorporar nuevas funciones según la identidad del proyecto: pueden ser planas, inclinadas, de múltiples pendientes, o bien transitables y ajardinadas. Dentro de esta variedad, los techos inclinados son los más utilizados en la arquitectura residencial, e incluso en cubiertas de edificios, debido a su practicidad y bajo costo de ejecución.





