
Bajo confinamiento, algunas personas en más metros cuadrados que otras. Recordé la película Medianeras, aquella producción argentina en la que la protagonista reflexiona sobre la soledad urbana al hablar de departamentos "monoambientes" o "cajas de zapatos", pero también de encuentros virtuales. Aquella realidad cinematográfica de 2011 es aún más real en este momento, en el que empezamos a planificar happy hours virtuales.
El desafío actual es repensar la ciudad desde otra perspectiva. Para los y las urbanistas, el período del coronavirus nos interpela a cuestionar los modelos de ciudad que promovemos, un desarrollo urbano integrado y mixto que facilite y propicie la convivencia en espacios públicos.
La historia nos cuenta que a partir de los encuentros religiosos y comerciales, así como a través de la expansión de caminos, carreteras y vías ferroviarias, nacen las centralidades. Los conocidos bazares del Antiguo Egipto eran puntos de encuentro que, junto con otras sinergias que estos espacios propiciaban, fueron dando forma a aglomeraciones, poblados, ciudades y fronteras.
