
Actualmente, más de la mitad de la población mundial vive en ciudades y se espera que esta cifra aumente a cerca del 70% para 2050, concentrándose la mayor parte de las construcciones en urbes de África, Asia y América Latina, según datos de las Naciones Unidas (2017).
Por lo tanto, las ciudades desempeñan un papel fundamental frente al cambio climático, ya que tienden a ser los lugares con mayor emisión de gases de efecto invernadero (GEI) provocados por las actividades antrópicas y donde se concentrarán muchos de sus impactos.





