
La arquitectura moderna nos enseñó un conjunto de lecciones que siguen vigentes hasta el día de hoy. Desde esta perspectiva, uno de los cánones empleados en este movimiento fue el uso de extensos paños de vidrio en las fachadas como elemento diluidor de los límites visuales entre el interior y el exterior. Así, lo que antes se basaba en el misterio y el resguardo dio paso a verdaderos cubos de vidrio que revelaban la vida interior, como el Pabellón de Barcelona y la Casa Farnsworth de Mies van der Rohe, o la Casa de Vidrio de Lina Bo Bardi. Sin embargo, en la contemporaneidad, con el auge de las redes sociales, el espíritu del voyeurismo parece despertar el deseo de observar la vida del otro, y la arquitectura parece reinterpretar esta práctica a través de sutiles detalles de diseño, utilizando la transparencia como elemento fundamental.
Con esto en mente, nuestro equipo seleccionó un conjunto de proyectos que, a través de piscinas, pisos, baños y fachadas combinados con el uso del vidrio, despiertan esta relación de observación del otro.
