
Muchos autores y autoras abordan la importancia de la calle para la vitalidad del espacio urbano. Las calles son el espacio libre público, normalmente delimitado por edificios que configuran este entorno. Raramente lo notamos, pero es a partir de este espacio libre que nos apropiamos de la ciudad, donde cobra vida la experiencia del caminar.
Según Aldo Rossi, la calle es el elemento urbano de mayor permanencia en la ciudad; de ahí su relevancia en el contexto urbano, ya que la ciudad suele transformar su perfil edilicio pero conserva las dimensiones y los aspectos formales originales de sus calles, las cuales pueden o no cambiar de función. En esta relación entre calle y edificio, resulta pertinente abordar los conceptos de Ashihara sobre la relación dimensional entre el ancho de la calle y la altura de las edificaciones a través de parámetros numéricos y espaciales, que se transforman en variables que denotan distintas cualidades ambientales. Asimismo, cabe destacar en este análisis la contribución de Nestor Goulart dos Reis Filho al estudiar la constitución tradicional del trazado de las ciudades brasileñas —fruto de la lógica del urbanismo portugués— y las modificaciones introducidas por el urbanismo moderno al romper con dicha estructura.







