

El mercado inmobiliario y la construcción en la ciudad de São Paulo, en auge desde mediados de los años 1960 gracias a la creación del Banco Nacional da Habitação, permitieron una amplia experimentación arquitectónica, como, por ejemplo, la de un programa inédito: la vivienda vertical multifamiliar. Sin embargo, ya en la década de 1950, la Revista Pilotis reivindicaba la postura de los/las arquitectos/as ante las problemáticas generadas por este nuevo programa:








