
A medida que cada vez más profesionales de la visualización adoptan el renderizado en tiempo real para sus presentaciones y procesos de colaboración, observamos otra tendencia en este campo emergente: la integración de diversas tecnologías al servicio de una amplia variedad de flujos de trabajo.
Cada firma tiene necesidades distintas de compatibilidad con sus programas de CAD preferidos. Nadie quiere aprender un nuevo proceso desde cero cuando ya ha dedicado incontables meses a configurar un flujo de trabajo de diseño a presentación que le da buenos resultados.
A esto se suma la elección del formato de salida. Si bien los y las profesionales de la visualización reconocen la necesidad de dar un salto de calidad frente a las imágenes estáticas y los videos tradicionales del pasado, las opciones son múltiples. ¿Utilizarán el renderizado en tiempo real solo para acelerar la producción de los videos que ya ofrecen, o querrán empezar a generar experiencias de realidad virtual? Quizás se beneficien de emplear la realidad virtual durante el propio proceso de diseño pero, de ser así, ¿la usarían únicamente para modelos de arcilla o para las imágenes finales? ¿Podrían brindar un mejor servicio a sus clientes al ofrecer un configurador en tiempo real para seleccionar acabados y mobiliario?
