
Este artículo fue publicado originalmente por la revista Redshift de Autodesk como "Las cuatro fuerzas que desafiarán al concreto y harán inteligente a la construcción".
Al momento de construir un puente, ¿qué le impide alcanzar una vida útil más duradera y sostenible? ¿Cuál es su peor enemigo? La respuesta es, simplemente, el puente mismo: su propio peso.
Construidos con los procesos de edificación actuales, los puentes y edificios acumulan tal exceso de energía y material que resultan inherentemente insostenibles. Si bien el concreto es, literalmente, uno de los cimientos de la construcción moderna, no es el mejor material de edificación. Es sensible a la contaminación. Se agrieta, se mancha y se degrada ante la lluvia y el dióxido de carbono. Es un peso muerto: basta con ver como ejemplo la Millennium Tower de San Francisco, que actualmente se inclina y se hunde.
