
El 27 de febrero de 1960 falleció Adriano Olivetti. Con la desaparición del empresario y guía, el ciclo de construcción de su proyecto industrial y social llegó a su fin y se abrió un periodo de gran incertidumbre: la empresa, financieramente frágil, experimentó un cambio forzado de propiedad y estrategia.
A pesar de los cambios provocados por este nuevo escenario, Olivetti lograría, en un mercado de competencia mundial, imponerse una vez más en el diseño de productos industriales como paradigma de un método capaz de producir, con diferentes lenguajes, la singularidad de un mismo estilo.
