

Descripción enviada por el equipo del proyecto. Durante la Segunda Guerra Mundial, este patio fue destruido y posteriormente reconstruido por los invasores japoneses para cumplir la función de prisión temporal de guerra. El nuevo edificio era bastante singular, ya que presentaba una cubierta a un agua cuyas aleros más bajos daban hacia el exterior. A pesar de estar rodeado de una gran belleza natural, el patio se encontraba encerrado por muros altos y sombras profundas; como era el único espacio que recibía algo de luz, las casas de alrededor quedaban sumidas en la oscuridad. Al finalizar la guerra, el gobierno devolvió la propiedad a sus dueños originales. De este modo, la casa que fue prisión volvió a convertirse en un hogar.




















































