
Ser un/a arquitecto/a exitoso/a es muy difícil. Aunque esto no es un secreto para nadie que haya liderado un equipo o estudiado la profesión, lo menos evidente es qué hacer al respecto.
Por estereotipo, los/las arquitectos/as se inclinan por la pureza de sus ideas por encima de su practicidad y aplicación. Las escuelas rara vez enseñan sobre negocios y las firmas están sujetas a los vaivenes tanto del cliente como de la economía. Estas grietas en el modelo de negocio de la arquitectura se debaten constantemente, pero parece no existir una acción a nivel de toda la industria.
