
El Museo de Arte Amos Rex de JKMM Architects estableció un nuevo estándar sobre lo que puede ser un museo de arte, redefiniéndolo como un espacio tanto para el arte como para la interacción social, al tiempo que presenta una experiencia arquitectónica innovadora y emocionante en el centro de Helsinki que invita activamente a la participación pública.
Ante un complejo emplazamiento urbano que incluía el Lasipalatsi (“Palacio de Cristal”) funcionalista de 1936 y su plaza adyacente, la genialidad de los/las arquitectos/as consistió en insertar las nuevas galerías del Amos Rex bajo ambos elementos, permitiendo que la cubierta del museo a nivel de calle siguiera funcionando como espacio público. Los tragaluces aparecen como una serie de colinas ondulantes, que sugieren los espacios de galería inferiores y añaden una capa histórica contemporánea que distingue al nuevo edificio de su entorno.
