
El libro examina la ciudad asiática contemporánea a través del prisma del diseño urbano, asimilando los motores de crecimiento tanto nuevos como establecidos. Esto incluye formas intensificadas de desarrollo residencial, centros comerciales especializados y parques tecnológicos que impulsan el dinamismo de la ciudad contemporánea, a la vez que actúan para reestructurar y remodelar las formas de inversión de capital. Los nuevos patrones espaciales se ven facilitados por tramos de expansión urbana, reurbanización, regeneración y suburbanización que han surgido como subproductos de procesos de desarrollo tanto formales como informales. El libro también examina el lenguaje de la ciudad asiática encarnado en la morfología local —los valores esenciales de la calle, la manzana, el recinto del templo y el monumento— y cómo estos pueden incorporarse como motores de nuevas identidades urbanas que se relacionan con la cultura y la configuración cambiantes de los barrios de la ciudad. Todos estos elementos siguen ejerciendo distintos niveles de impacto en la creación de ciudades habitables y en la calidad de vida de sus habitantes. De esta manera, el diseño urbano puede mirar hacia el futuro respetando el pasado.
El libro plantea una perspectiva sobre los desafíos de diseño urbano que presentan las ciudades asiáticas en rápida expansión y regeneración, y cómo estas pueden ser moldeadas por la memoria, el significado y la identidad, al tiempo que responden a preocupaciones de sostenibilidad, resiliencia y comunidad.
