
Debido a su énfasis en la permanencia y la estabilidad, la arquitectura se resiste, en un principio, a una asociación sencilla con la performance en vivo, que suele considerarse efímera y esquiva. Sin embargo, la arquitectura y la performance comparten una preocupación fundamental: la interacción entre los cuerpos y el espacio.
Bodybuilding es la primera publicación que examina el uso de la performance en vivo por parte de arquitectos/as. Más allá de los proyectos utópicos no construidos de los primeros modernistas o de la vanguardia de la posguerra, los/las autores/as desentierran un canon alternativo de arquitectos/as que emplean la performance para fortalecer el proceso de construcción, o bien para explorar la imbricación de la arquitectura con el trabajo, la seguridad, la raza, la migración, el medio ambiente, la gentrificación y la asamblea pública. Para estos/as arquitectos/as, la performance puede ser una herramienta, un método o un dispositivo heurístico; en cualquier caso, es una hoja que corta la materia de la arquitectura.
Ante la caída de las tasas de construcción tras la crisis financiera de 2007-2008, los/las arquitectos/as recién graduados/as han tenido que encontrar formas alternativas de seguir trabajando en el campo. Bodybuilding fundamenta estas nuevas prácticas dentro de un siglo de precedentes e insiste en que la performance es una herramienta crítica para repensar la agencia, los objetivos y la estética de la arquitectura.





