
Sobre el libro: Desde la publicación del libro Móvel moderno no Brasil en 1994, fruto de su tesis de maestría, Cecilia Loschiavo se convirtió en una referencia central para el pensamiento sobre el patrimonio material brasileño que se constituyó con la actividad del diseño en aquel período, sentando las bases históricas y teóricas para calificar el proceso de revalorización de dichas obras-producto ocurrido a partir de la década de 2000. Su investigación sobre el tema comenzó en la segunda mitad de la década de 1970, momento en el que esa producción modernizante de la forma de vivir del brasileño atravesaba un intenso período de ostracismo y muchos de sus protagonistas, con quienes la autora tuvo la oportunidad de convivir estrechamente, veían sus oficios interrumpidos o replanteados. El contenido de este nuevo libro es el capítulo siguiente de la proficua trayectoria académica de Cecilia: su doctorado, nunca publicado en su totalidad. En él, se analizan las trayectorias de Sergio Rodrigues, Joaquim Tenreiro, Celso Martinez Carrera y José Zanine Caldas para respaldar su discusión central: el encuentro entre tradición y modernidad en el Brasil semiindustrializado de la primera mitad del siglo XX y su contribución a la identidad creativa del país. El libro cuenta con un comentario de Claudia Moreira Salles y prefacios de sus colegas en el debate internacional del diseño, la estética y la cultura material: Bazon Brock, Jacques Leenhardt y Francisco Providência. Además, incluye ilustraciones firmadas también por Francisco Providência.
"A través de una extensa investigación sobre la formación de la mano de obra desde los tiempos de la colonia, las características del mercado y factores económicos y sociales como la inmigración, Maria Cecilia contextualiza la obra de cuatro exponentes de la producción de mobiliario en Brasil. Los recorridos de Carrera, Tenreiro, Zanine y Sergio Rodrigues ilustran la inmensa creatividad, improvisación y resiliencia en un escenario muy distinto al europeo del mismo período. Esta herencia modernista influyó en los/las diseñadores/as formados/as a partir de la década de 1960, cuando surgieron los primeros cursos de diseño. La actual producción de muebles sigue dando énfasis al uso de la madera y al esmero de la mano de obra artesanal, muchas veces en piezas ejecutadas por los/las propios/as diseñadores/as. Pero lo que realmente legaron los modernos fue una gran libertad de creación y experimentación, incluso para aquellos/as que tuvieron una formación más académica y racionalista. Se camina donde hay espacio, y este se crea con la voluntad de crear."
Claudia Moreira Salles
