
La arquitecta Jeanne Gang explora cómo la práctica hortícola del injerto puede inspirar un nuevo paradigma para el diseño sostenible.
Jeanne Gang, una de las arquitectas contemporáneas más destacadas de Estados Unidos, propone aplicar la técnica de cultivo de plantas conocida como injerto a la arquitectura y al diseño urbano como una forma de repensar la reutilización adaptativa y combatir el cambio climático. El injerto es el proceso de conectar dos plantas vivas separadas —una antigua y una nueva— para que puedan crecer y prosperar como una sola. Esta práctica ancestral se sigue realizando hoy en día en busca de variedades de plantas más fructíferas, apetecibles y resistentes.
El injerto también constituye un paradigma útil sobre cómo la arquitectura puede abordar el cambio climático a una escala de gran impacto mediante la reutilización y expansión de estructuras antiguas. Al abordar tanto el valor ambiental como el cultural de la reutilización, Gang demuestra cómo el concepto de injerto puede nutrir a la arquitectura en diversas escalas, estimulando la imaginación y dando forma a adaptaciones tectónicas, programáticas, formales y regenerativas.
