
Todavía existen lugares en el mundo casi sin intervención del hombre; lugares donde la arquitectura parece no haber llegado. La mayoría de ellos coincide en tener climas extremos, donde no existen los servicios básicos y donde las personas están de paso porque no tienen buenas condiciones de habitabilidad.
Sin embargo, a pesar de ser dificiles de habitar, son muy atractivas en cuanto a paisaje y geografía. Es por eso que para apropiarse de ellas, debe existir una arquitectura diseñada para estos lugares que permita el desarrollo de actividades como por ejemplo el turismo. Esta es una de las actividades que se ha adelantado en el desarrollo de refugios para llevar a las personas a los territorios más alejados, en base a una arquitectura resistente pero a la vez ligera; y que no genere un impacto mayor en su entorno natural.
