
Acortando la distancia entre la naturaleza y la arquitectura, la oficina de arquitectura de Akihisa Hirata, con sede en Tokio, ha diseñado un complejo residencial en Toshima-ku, Tokio, Japón. Este complejo orgánico tiene estas características para romper con la típica forma arquitectónica que se ve muy a menudo en la arquitectura residencial.
Su resultado son espacios interiores y exteriores muy ambiguos, lo que crea una experiencia dinámica para los usuarios.














