
Una de las características más sobresalientes de Chiloé es su arquitectura, desarrollada desde sus inicios por sus primeros habitantes en los bordes costeros interiores, alcanzando cerros aledaños. Las iglesias, los fuertes y principalmente los palafitos, están revestidos por tejas y tejuelas, las cuales han dado una característica única a la construcción de las viviendas en la isla.














