
Desde hace unos meses venimos hablando aquí acerca de las utopías que fueron desarrolladas en las décadas de los 60s y 70s. La mayoría de ellas han sido sueños que han nacido en la mente de arquitectos como Yona Friedman, Antonio Sant’Elia o Archigram, incluso algunos artistas como Constant dejaron ver su interés arquitectónico y urbanístico al crear propuestas como el proyecto New Babylon. Pero ¿nos hemos detenido a pensar que sucede cuando estas utopías surgen de la mente soñadora de un no-arquitecto? Este es el caso de Walt Disney, productor, guionista e ilustrador y por lo que hemos visto con el paso de los años, gran empresario. Entonces, ¿de donde surge ese deseo de crear la ciudad del futuro?



























