
“Hay un ataque en mi contra y en contra de todo aquel que ha construido edificios que incorporan expresión y sentimiento (…) Es molesto escuchar que se trata de una arquitectura contra productiva frente al tema social y sustentable. Así, curvar un muro o hacer algo llamado “caprichoso” es malo frente a esta nueva tendencia de volver a lo insípido”
Que sus obras sean vistas como esculturas habitables que la gente ame y respete por generaciones, es seguramente el deseo de Gehry hoy en su cumpleaños número 87. Conocido mundialmente por un estilo único que explota la línea clásica de la arquitectura para transformarla en una expresión dramática, algunos lo asocian al deconstructivismo, pero él define su arquitectura como un reflejo del caos de la vida, y expresión de sí mismo, la inspiración está en todas partes. A continuación revisamos algunas obras del ganador Pritzker (1989).
Residencia Ghery, 1971
