El granero, con una naturaleza muy similar a los silos y los hórreos, es una tipología edilicia esencial dentro de los procesos de acopio agrícolas. Sus diseños suelen ser simples y funcionales. Sirviendo específicamente como depósito para almacenar grandes volúmenes de materias primas, se caracterizan por ser sus techos altos, sus grandes luces y su relativa flexibilidad, protegiendo del sol, la lluvia, la humedad y los animales a los productos derivados de las actividades de la agricultura -cereales, frutos, granos, paja, heno-.
Los galpones, ya sean industriales o rurales, son tipologías fáciles de encontrar en todo el mundo. Algunos de estos espacios de refugio son seculares y probablemente fueron construidos para almacenar productos o mantener fábricas. Sin embargo, a través de fenómenos urbanos y nuevas tecnologías, muchos han dejado de funcionar respecto a su uso inicial y han comenzado a configurar lugares de interés para varios proyectos que implican el reajuste de estas estructuras para cumplir nuevas funciones.
El uso del ladrillo ha jugado un papel muy importante en la historia de la arquitectura del Reino Unido. Las técnicas de construcción del ladrillo y piedra han estado en constante progreso de evolución. De hecho, la producción de ladrillos mejoró con el tiempo, haciendo que sea uno de los materiales más más populares en la construcción. Desde el siglo XVIII en adelante, el ladrillo se utilizó predominantemente en la arquitectura doméstica e industrial, pero más tarde, se introdujo en la estructura de almacenes y fábricas, así como en otras diversas formas de infraestructura.
Si bien muchos de estos edificios aún funcionan hasta el día de hoy, no es una sorpresa. La restauración y la reutilización son técnicas muy recomendadas y, en muchos casos, los únicos métodos para mantener las densamente pobladas ciudades europeas. Por lo tanto, el desafío consiste en reutilizar estos edificios y reciclar los materiales disponibles, siempre tratando de retener la mayor cantidad posible de la estructura y material original.
Luís Pedro Pinto ganó el concurso para ampliar la sede de la Orden de Arquitectos en Lisboa, Portugal. Seleccionado entre los 66 trabajos presentados, el proyecto forma parte de un concurso público y, según el jurado, fue elogiado por "su cohesión, coherencia e imagen unitaria".
Rehabilitar un edificio no es una tarea simple. Además de requerir una gran sensibilidad para identificar y reconocer el valor histórico de las preexistencias, y así decidir qué se perderá en el tiempo y qué se reemplazará por nuevos elementos, de acuerdo con el programa actual, también es una estrategia que va más allá de los límites del diseño y entra en temas como la sostenibilidad y la economía de los medios. Después de todo, estamos hablando de reciclar una estructura, o partes de ella, y esto tiene consecuencias tanto formales como ambientales.
El proyecto de remodelación de la Plaza de la Constitución (El Zócalo) Ciudad de México se llevó a cabo en el año 2018, siendo el resultado de un concurso lanzado por el Gobierno de la Ciudad de México y Obras Públicas de la Ciudad de México, el cual costa de una superficie de 46,800 M2.
Brasil Arquitetura, formada en 1979, es una asociación de arquitectos liderada por Francisco Fanucci y Marcelo Ferraz, habiendo ejecutado proyectos emblemáticos como el Barrio Amarelo en Berlín, Alemania, el Museo Rodin en Salvador- BA y la Plaza de las Artes en São Paulo, entre otros. Ambos arquitectos fueron próximos a Lina Bo Bardi en momentos importantes de su vida profesional, incluyendo la construcción del centro cultural SESC Pompéia. En varios proyectos, encararon el desafío de rehabilitar edificios antiguos, como el Museo del Pan , la Plaza de las Artes, el Museo Rodin y el mismísimo SESC Pompéia. En esa dirección conversamos un poco con la oficina para saber más sobre ese tipo de intervenciones.
https://www.archdaily.cl/es/918672/brasil-arquitetura-trabajar-con-rehabilitaciones-y-atender-las-verdaderas-demandas-de-la-sociedadPedro Vada
En los últimos años la arquitectura europea se ha volcado hacia la renovación y remodelación de edificios y centros históricos con el fin de frenar la expansión urbana horizontalmente y promover el desarrollo equitativo de las ciudades.
Esta tendencia no sólo se ha convertido en un aporte hacia la densificación y revitalización de sectores deprimidos, sino también ha permitido que familias que habían sido desplazadas hacia la periferia habiten el centro y mejoren su calidad de vida.
La historia de la arquitectura en México tiene una carga simbólica muy significativa en cuanto a riqueza cuantitativa y cualitativa que abarca diversas categorías y que deja ver, mediante capas, las distintas temporalidades que ha habitado y albergado así como las manifestaciones culturales contemporáneas.
Hoy en día es común escuchar las posturas de reconocidos arquitectos que se inclinan ya no por la construcción de nuevos espacios sino por la restauración o rehabilitación de los mismos; dichas posturas enuncian que es nuestro deber como arquitectos rescatar la memoria de estos recintos para invervenirlos con un nuevo discurso que hable del momento que habitamos.
Es por eso que, a propósito de la reflexión del filósofo Jean Paul-Sartre de que "lo importante no es lo que han hecho de nosotros, sino lo que hacemos con lo que han hecho de nosotros", hemos recopilado seis proyectos que rescatan recintos que develan y entretejen temporalidades en México. Conónelos:
A medida que la tecnología avanza, también lo hace la arquitectura y construcción. Los arquitectos y diseñadores ahora tienen infinitas herramientas y recursos para diseñar y construir las ciudades de hoy y del mañana. Por muy prometedor que esto suene, las nuevas construcciones además están consumiendo los ya limitados recursos del planeta más rápido de lo que podemos permitir.
Esta situación deja al arquitecto con la responsabilidad de un reto importante: la rehabilitación y la reutilización del entorno ya construido. Es decir, aplicar el pensamiento y diseño creativo para rescatar e incorporar edificios viejos o históricos que ya existen en el presente, a nuestra arquitectura diaria, adaptándolos a través del tratamiento indicado.
No es común hablar ampliamente sobre estas ideas en arquitectura, aunque más de una vez hayamos recaído en ellas. Diagnóstico, felicidad, rehabilitación, vacío, tristeza, miedo, salud, paciente, salvar…palabras que se repiten una y otra vez integrándose de forma cada vez más coherente conforme lo vas leyendo, y se va transformando en un discurso que nos convence de estas utopías arquitectónicas. No se trata de quiénes están detrás de esta propuesta, más bien se trata de qué logran para la arquitectura y la sociedad, a través de esta unión multidisciplinaria que se consigue desde sus distintos enfoques –sea desde la filosofía, la escultura, la ilustración–, todos medicina para el alma. En el fondo, son una crítica con el mejor estado de ánimo de los años 50.
En estos proyectos convergen diálogos de espacio y tiempo: que el edificio pueda trasladarse de lugar, que su atmósfera pueda evocar otra época. Una filosofía basada en curar las ciudades a través del desapego y la felicidad. Ningún edificio le pertenece a un territorio del todo, ningún espíritu es inherente a una época en sí. Como sus proyectos escultóricos, uno nace en Nueva York, otro se queda en Perú y otro termina en Brasil. Con la feliz estética cincuentera que pretenden traer de vuelta y viralizar en la expresión de sus ilustraciones contemporáneas. Aquí les presentamos el discurso de DAD y tres proyectos que ponen en práctica sus principios.
No se diga más, pues felizmente nos lo cuentan a detalle.
Es una convocatoria abierta a proyectos y publicaciones realizados durante los últimos cuatro años previos a cada Bienal, en el continente americano en cinco categorías, y en el mundo, en una.
En esta ocasión, el arquitecto Rodrigo Rieiro Díaz, desde el Colectivo ARKRIT, nos trae un artículo que profundiza cómo algunos arquitectos contemporáneos se han negado a ocultar las heridas de las edificaciones derivadas de sus procesos de materiales en proyectos de rehabilitación, en una suerte de apuesta por enfatizar la preexistencia como atractivo plástico.
Si bien es cierto que no pintar -o cubrir con tapajuntas- las señales de los procesos materiales en la edificación durante los procesos encaminados a su reutilización supone un ahorro económico, parece que existe por parte de ciertos arquitectos contemporáneos una voluntad que va más allá de la mera supresión de una partida del presupuesto.
De hecho, existe una tradición contemporánea, la de la reutilización de edificaciones industriales como espacios para el arte, en la que esta práctica es habitual. Este modelo de centro expositivo a medio camino entre la galería y el estudio de artistas y orientado a un público joven y urbano, tiene ya una tradición de al menos 40 años. Hay algo de consagración del método, sin embargo, en su utilización por los ayuntamientos de grandes ciudades europeas para sus instituciones culturales y en la gran acogida en medios académicos y profesionales de estas intervenciones.
El proyecto de rehabilitación y adecuación de las Reales Atarazanas de Sevilla (España), uno de los espacios arquitectónicos más espectaculares de la capital andaluza y considerada como 'la catedral civil' de la ciudad, ha vuelto a salvar el que parece el último escollo en su camino a convertirse en un centro cultural de referencia no sólo en Andalucía sino en toda España.
El pasado 29 de diciembre, en un acto desarrollado en las propias Atarazanas, se ratificó el acuerdo entre la Junta de Andalucía, la Fundación La Caixa, encargada de gestionar el edificio histórico como espacio cultural con una inversión de más de 13 millones de euros y Adepa, Asociación de Defensa del Patrimonio de Andalucía que en 2016 interpuso una demanda judicial contra el proyecto y por la cual la rehabilitación se mantenía paralizada.
La compañía Mapei ha hecho público el nombre de los ganadores de la I edición del Premio Mapei a la Edificación Sostenible en una gala celebrada en el Col·legi Oficial d’Arquitectes de Catalunya (COAC) en Barcelona.
Según sus creadores, este premio tiene como objetivo principal destacar a aquellos profesionales cuyos proyectos se caracteriran por ser sostenibles y por combinar una alta calidad arquitectónica con un mínimo impacto en el medio ambiente. Un concurso nacional de arquitectura cuya presentación tuvo lugar el pasado mes de mayo en el marco de Barcelona Building Construmat y que en la convocatoria de 2017 se ceñía exclusivamente a proyectos de rehabilitación.
https://www.archdaily.cl/es/884774/centro-civico-cristallerias-planell-de-harquitectes-ganador-de-la-i-edicion-del-premio-mapei-a-la-edificacion-sostenibleJavier García Librero